Lo que sigue es conocido. El campo ha sido destruido, si se entiende por éste el lugar de la Tradición, donde la Religión está presente e informa las costumbres del pueblo. Sus habitantes han sido estragados y asaltados grosesamente por los hombres de la ciudad quienes se encargaron de comérselos vivos; dejándoles como chance el engrosar las ciudades contagiándoles todos sus vicios y no aportándoles ninguno de sus beneficios.El hombre de la ciudad a su vez se jacta de su enciclopedismo y de sabelotodismo gracias a los medios y a la educación laica. No admite ya una autoridad jerárquica, mediadora entre el cielo y él. Es un ser hegeliano, se considera completamete hecho, y es prescindente de la Religión. Es un hombre que corta con sus raíces vitales y se aliena en diversos mundos artificiales.Posee algua dimensión religiosa pero muy teñida de subjetivismo

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